martes, 8 de diciembre de 2015

Violencia Velada hacia la Mujer


Una de las formas más impunes de violencia a la mujer, está constituida por el acoso callejero. El temor que sentimos desde cruzar la puerta de casa y encarar este tipo constante de violencia, a veces se transforma en desgano, desamparo y mucho miedo. 

Saber que a la puerta ya puede haber un hombre esperando verte para decir un “piropo” o un comentario sobre como vas vestida, sobre tu cuerpo o invadir tu sexualidad, con comentarios grotescos e irrespetuosos que dejan una profunda huella en la vida de nosotras. Van mellando nuestra seguridad personal, libertad y autoestima, porque esta violencia es impune y es algo “natural” que no se regula ni se penaliza.


Recuerdo que de pequeña vivíamos en un barrio humilde, para ir a la escuela atravesábamos unas cuatro manzanas hasta llegar a la calle principal, donde ya estabas en la “ciudad” allí continuaría el acoso pero en menos nivel. Para llegar ahí era como cruzar un campo minado de insultos e improperios, hacia mi, hacia mi madre hacia la chica en vaqueros que iba delante…Una situación inquietante e intimidante.

Cruzar la calle para evitar al “Sádico” de la esquina de la calle 12, era algo que hacíamos todas las niñas, sin embargo el susurraba sus guarradas y no era necesario escucharlo para recibir el impacto de su energía lasciva y perturbadora. Ese hombre vivía parado en la esquina dedicándose a molestar a las mujeres, ningún policía nunca lo detuvo ni ningún padre le ajustició a los puños a ese pervertido. Aprendimos a convivir con ese asco cotidiano, pero este tipo era sólo uno de los 3 o cuatro que cada manzana podías toparte, incluso los conductores de autobus. En mi país, Venezuela, hasta detrás de los mostradores en la panadería al decir “Gracias” por el pan que haz comprado, te pueden responder:  “De nada mami bella si quieres te lo relleno bebé” “ si fuera el dueño ni te lo cobro mamacita bella” 

Este acoso impune comenzamos a vivirlo desde los 9 años aproximadamente.

Especialmente en toda Latinoamérica vivimos esta cruda realidad cada día y cada noche, mejor no salir de noche!! y menos sola. Este abuso es impune totalmente no se contempla ninguna ley que nos proteja del acoso callejero, no hay un programa de educación para los varones, al contrario hay una especie de “ley de la selva” en la que los hombres mayores transmiten este comportamiento a los más jóvenes como muestra de virilidad y todo adolescente que quiera demostrar su virilidad comenzará a agredir con piropos, es como una adicción ellos van cruzando barreras e incrementando el nivel de agresión del contenido del mismo y luego la continuidad de las agresiones. 



La aceptación, la tolerancia y la paciencia, nos hacen normalizar esta situación y aprendemos aa convivir con la violencia, esto nos va fortaleciendo en ese sentido, sin embargo las huellas de esta violencia velada pueden crear programaciones muy fuertes en el alma de las mujeres, especialmente se graban el elemento Tierra de nuestra Ginergía.  Programas como Violencia verbal, abuso sexual, se establecen y se graban en nuestro subconsciente afectando cualidades propias del alma y que se extienden hasta crear bloqueos en la energía y  la personalidad de las mujeres.


En elemento Tierra se hayan cualidades de la Ginergía, como:  
La capacidad de concretar las cosas, la relación con nuestros cuerpos, la relación de autoestima y autovaloración, éstas se rompen como un cristal a pedradas cada vez que se nos violenta impunemente con la invasión al espacio personal a través del acoso callejero.


En elemento Agua guardamos las memorias de abuso sexual. El acoso callejero es un violencia,  que se graba como una huella de abuso Sexual, que afecta solo a la mujer y a su mundo emocional, pero además se si no al hombre mismo porque hace que esta mujer sienta rechazo al hombre, rechazo a la energía sexual, sienta temor a lo masculino, es por eso que de alguna manera el llamado es a la consciencia de los hombres a aprender a controlar ese mal uso del lenguaje, si no también a cuestionar y reprender a los congéneres que actúan de manera irrespetuosa a las mujeres, es raro escuchar a un hombre decirle a un acosador callejero: “RESPETA” no vez que es una mujer, podría ser tu madre, tu hija, tu hermana. Porque a este hombre se le violentaría también. 


En Ginergía, Las Guías MaikU· trabajamos activamente en apoyar a la mujer a superar la huella de la violencia que supone el acoso callejero, pero también en generar mecanismos de reeducación para los hombres y la creación de nuevas masculinidades, más respetuosas y conscientes.  Sembrar una nueva visión del maltrato más allá de los golpes a un plano más holístico que vincule al trato a lo femenino, el recuerdo del origen y la des-infantilización del sexo.

La mayoría de hombres que actúan de esa manera tienen alguna huella infantil de origen sexual, no han madurado en la relación con su cuerpo y actúan como niños tontos que no conocen su poder masculino, se comportan como bebés clamando una brazo materno, de forma ofensiva y sexualizada. Exigir respeto a la mujer no es una acción que nos corresponda a nosotras, debe existir una intervención de orden legislativo que nos proteja, mientras eso suceda es importante trabajar activamente en la reeducación y la siembra de nuevos valores masculino.



Ginergía: “superando el patriarcado y evolucionando al feminismo”

La actitud feminista combativa de posicionarnos como mujeres actuando igual que los machos, diciendo insultos o peleando a gritos con el agresor, es una acción que no nos corresponde, debemos luchar a través de todos los medios por sembrar consciencia sobre la belleza, sobre el respeto, la igualdad, la sacralidad de lo femenino, valores antiguos que se han perdido en la civilización y en el transtorno sociocultural que vivimos actualmente.

COMO SANAR LA HUELLA DE LA VIOLENCIA DEL ACOSO CALLEJARO:

Es un punto muy sensible porque estas huellas como expresaba anteriormente se graban como “Abuso sexual”. Lo primero que debemos hacer es encarar esos recuerdos, aunque el entorno siga siendo violento y abusivo, una vez sanadas las heridas podemos enfrentarnos de una mejor manera al acoso callejero y lo podremos combatir inteligentemente.

Gestionar la herida emocional aplicando la Armonización y Bendición MaikU· Como vía de Recuperación de potenciales del alma perdidos es los sucesos de violencia.

Identificar Cualidades positivas que se hayan afectado por estos sucesos y liberarlas.

Identificar y reprogramar la programación de Abuso Sexual, la Violencia verbal y todas las Subprogramaciones que hayan podido generar, como Desorden nutricional, Homosexualidad femenina secundaria, auto destrucción, Fobias o miedo a  la energía sexual, rechazo al cuerpo, rechazo a lo masculino, Bloque a la salud e incluso programas de enfermedades de transmisión sexual como barrera sistemática para evitar el contacto sexual.

Podemos aprender a sanarnos y sanar a otras, te invito a ser parte de MaikU· Ginergía.


Con cariño, samarí.

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